Aquel atardecer marcó mi vida... ese en que la naturaleza fue cómplice de nuestro amor... acaricié tu cara con la suavidad de mis manos, en tu boca una inmensa y a la vez tímida sonrisa se dibujó... fue ahí... en ese instante en que nuestros ojos se miraron cuando comenzó la más bella historia de amor... nuestra historia, esa, que pase lo que pase, nunca se olvidará... esa que siempre perdurará en nuestros corazones, ha sido y es demasiado intensa... te quiero... El tiempo pasa, tú permaneces.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Deja tu comentario... intenta dejarte llevar...